Santa Florentina de Cartagena.
Pintura de Ramón Alonso Luzzy
TALLER DE ORACIÓN

16-02-10 -> PODADOR

Miro mi pobre árbol, lleno de ramas inservibles:
mis frutos han palidecido y se pierden en la inutilidad.

Ni siquiera los animales quieren
servirse de ellos como alimento,
sin embargo, yo sueño todavía
en ofrecer frutos lozanos, atractivos,
que puedan ser grata comida para caminantes,
frutos que vivifiquen al hombre del hambre y el cansancio,
pero miro mi pobre árbol,
soñando con lo que no le pertenece
y olvidando su propia cosecha.

Vienen manos ansiosas, extendidas, confiadas,
a recoger el fruto de mi árbol,
y encuentran decepción,
insignificancia, frutos inservibles,
no aptos para el alimento.

La enfermedad, la plaga interna,
dejan raquítico el fruto de mi árbol,
En mi interior se abren grietas de oscuridad y de muerte,
y, en la superficie, aparecen los estigmas de la improducción.

Antes que se extienda el mal en las raíces,
sana la enfermedad que crece y me lleva a la muerte.
Coge tus herramientas, podador, corta todo lo seco,
lo podrido, todo lo que impide el camino a la savia.
Coge tus herramientas, podador,
arranca de mi árbol toda rama inútil,
toda la rama que estorba el crecimiento.

Yo sé que tu poda me causará dolor una y otra vez,
y siempre que se produzca,
pero coge tus herramientas, podador, y ponte a la faena.
Es la hora del dolor esperanzado.
Podador, me pongo en tus manos,
Divino Podador,
Tú, yo y el viento.